Autor: Laura de la G. de Julián
Reportan mayor satisfacción en sus vidas quienes están casados
por primera vez, que aquellos que han tenido más de
una pareja, a mayor número de uniones previas, menos bienestar
existencial. Éste fue uno de los hallazgos de la Encuesta
para Padres realizada por el Centro de Investigación y
Formación para la Familia (CIFFA) entre más de 11,000 padres
de familia de 27 ciudades de México.
Esta investigación que exploró estructura familiar, juicio moral, valores, dinámica
familiar, y práctica religiosa, además de 25 temas adicionales en
muestras más pequeñas, también encontró que durante los primeros 6
años de casados ocurren el 50% de las rupturas, esto
ha ocurrido así en los últimos 25 años, lo significativo
en la generaciones más jóvenes, de cinco años de casados
o menos, es que el porcentaje de divorcios se ha
incrementado al doble, de seguir así esta tendencia, dentro de
10 años el 39% de los matrimonios estarán separados.
Ante esta realidad, CIFFA realizó otra investigación
en cinco ciudades de México, con la colaboración de la
sede mexicana del Instituto Superior de Estudios para la Familia
(ISEF), en la que estudiaron las causas de ruptura y
de éxito en el matrimonio, El estudio se hizo en
cinco ciudades de la República Mexicana, estudiando a tres grupos
casados satisfechos, casados insatisfechos y divorciados o separados, de diferentes
edades y estratos socioeconómicos.
Respecto a las razones por
las que se separan los jóvenes son las mismas que
hace 30 años, problemas de comunicación, infidelidad, insatisfacción, lo que
cambia en la proporción en la que inciden, como ocurre
con factores como la injerencia de la familia política antes
ocupaba el séptimo lugar, mientras que ahora es la 5ª.
Otro dato interesante es que el factor económico es reportado
como la 3ª causa por los más jóvenes, que vivían
una situación económica muy estable en el país, cuando se
realizó la investigación, mientras que en el siguiente grupo de
edad ocupaba el 4º lugar, siendo que éstos habían sufrido
etapas más críticas de la economía nacional.
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| Los motivos de divorcio son los mismos en los diferentes grupos de edad, lo que cambia es la incidencia. | |
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Buscando
encontrar qué es lo que ocurre que está disparando la
cantidad de rupturas matrimoniales, se estudiaron las diferencias generacionales, y
se encontraron dos factores que llaman especialmente la atención, el
primero es la intimidad sexual antes del matrimonio, que ha
aumentado del 21 al 48%, la secularización, ya que la
práctica religiosa ha disminuido considerablemente, la injerencia de las familias
de origen.
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| Esta gráfica muestra un comparativo de las principales diferencias en reactivos por generaciones. | |
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Otro hallazgo interesante es que los
hijos son factor de unión para aquellos. La disminución del
número de hijos y el retraso en tenerlos en las
generaciones más jóvenes podría tener relación con el aumento en
las separaciones que se da es este grupo.
La sociedad es lo que son sus familias, es por
esto ante esta realidad resulta urgente, desarrollar estrategias que reviertan
esta tendencia que lastima a tantos, la más importante será
formar en las generaciones que vienen, para que desarrollen la
capacidad de amar, entendida esta como la capacidad de establecer
relaciones cercanas y significativas, habilidades de comunicación, apertura, solución de
conflictos, capacidad para ceder y llegar a acuerdos, conocimiento y
valoración de sí mismos y de los demás, aceptación mutua,
sexualidad ordenada al amor.
Y por otra parte contrarrestar los
factores que predisponen a la separación:
• Prevenir la
infidelidad: Formar en el pudor, castidad, prudencia, evitar vidas sociales
paralelas.
• Evitar la intromisión negativa de la familia política:
cuidar límites, propiciar la independencia de la familia de origen.
• Los problemas económicos son parte de la vida, pero
para enfrentarlos hay que formar en la austeridad, el realismo,
para contrarrestar el materialismo.
• Saber comunicarse es fundamental, para
ello hay que desarrollar la habilidad para escuchar, aceptar, saber
ceder.