Con el objetivo de fortalecer la vida espiritual y familiar de la comunidad, Familia Unida Mérida organizó la conferencia “Solo Dios salva a mi familia”, impartida por el padre Ángel Espinosa de los Monteros, que reunió a aproximadamente 1,500 personas en el auditorio Auditorio Alejandro Gómory.
Debido al gran interés de los asistentes, la conferencia se llevó a cabo en dos horarios, a las 5:00 y a las 8:00 de la noche, permitiendo que un mayor número de matrimonios, padres de familia y personas interesadas pudieran participar de este espacio de reflexión y formación.
Durante su exposición, el padre Ángel compartió enseñanzas y consejos espirituales dirigidos a las familias que enfrentan los desafíos propios de las distintas etapas de la vida familiar. Con un estilo cercano y ameno, que combinó el humor con profundas reflexiones basadas en la doctrina de la Iglesia Católica, invitó a los asistentes a redescubrir la presencia de Dios como fundamento de la vida familiar.
Uno de los mensajes centrales de la conferencia fue la importancia de la Eucaristía como fuente de fortaleza y esperanza para afrontar las dificultades cotidianas. Con la expresión “¡Imagínate que vivieras la misa!”, el sacerdote animó a los presentes a profundizar en su experiencia de fe y a convertir la vida sacramental en un apoyo real para sus hogares.
El evento fue organizado por Familia Unida Mérida, organización integrada por matrimonios que acompañan a parejas y familias desde el noviazgo y a lo largo de las distintas etapas de la vida matrimonial y familiar, ofreciendo formación y acompañamiento cercano y profesional .
La jornada inició con un mensaje de bienvenida del P. Marcos Manchur, capellán de Familia Unida, e incluyó además la presentación de los programas y proyectos que la organización desarrolla en favor de las familias y de la construcción de una cultura centrada en los valores y el acompañamiento humano .
Con encuentros como este, Familia Unida reafirma su compromiso de acompañar a las familias en todas las etapas de su vida, fortaleciendo sus vínculos y promoviendo espacios de formación y crecimiento espiritual que contribuyan a la construcción de hogares más sólidos, humanos y felices.